Forma parte ya del lenguaje cotidiano denominar Zona Cero a aquel espacio (físico o no) que ha sido objeto de un acontecimiento de tal magnitud que, automáticamente, pone el contador a cero en la historia particular de ese sitio (físico o no): primero para que no se olvide y, segundo, para que todo pueda ser reformulado desde ese nuevo punto de partida. El momento actual de crisis generalizada puede convertirse (si no lo ha sido ya) en la Zona Cero para la arquitectura en nuestro país: un espacio de tiempo, concreto, a partir del cual nos veremos obligados a buscar nuevos caminos. / Forms part of everyday language to call Zero Zone to that space (physical or not) that has undergone an event of such magnitude that automatically sets the counter to zero in the particular history of that site (physical or not): first so that is not forgotten and, second, so that everything can be reformulated from this new starting point. The present time of general crisis can become (if it has not already been) at Zero Zone for Architecture in our country: a space of time, concrete, from which we will be forced to seek new ways.

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7/2/12

DE LOS CONCURSOS (parte 3)




Nuestro despacho se presentó en diciembre de 2011 a un concurso abierto convocado por el Ministerio del Interior para la redacción del proyecto de un nuevo Acuartelamiento de la Guardia Civil en Úbeda (Jaén):

1/2/12

DE LOS CONCURSOS (parte 2)

El año pasado presenté mi solicitud a la oferta del COACV para cubrir una plaza de arquitecto adscrita a la oficina de concursos: la OCOA. En la entrevista realizada por los representantes de la Junta de Gobierno del CTAV a los candidatos, les expresé algunas ideas que siguen teniendo hoy, un año después, plena vigencia (incluso aún más, dado el panorama actual de los concursos públicos):

25/1/12

DE LOS CONCURSOS (parte 1)

Resulta difícil, por no decir imposible, acercarse a la arquitectura (aquí en minúsculas), y aún más desde el blog de un estudio, sin hacer referencia al complicado día a día que se nos presenta a la hora de levantar la persiana de un sitio como éste (como otros muchos del país); persiana cuyo peso está siendo lastrado, además de por un crak perfecto, por la sensación de que nuestro trabajo está siendo objeto, una y otra vez, del desprecio más evidente por parte de la Administración. De los tiempos del todo vale hemos pasado, sin solución de continuidad, al “ahora os vais a enterar”, que parece vocear a los arquitectos la propia Administración (central o autonómica); la cual cosa os aclararé si seguís el rastro de este enlace. Además de cuestiones domésticas, espero -en breve- dedicar este cuaderno a compartir, con todo aquel que se interese por la Arquitectura (ahora sí), el trabajo de distintos arquitectos cuya trayectoria demanda una mirada atenta.